Monday, June 11, 2012

mariposas muertas

Yo no busqué el silencio,
Sino que lo guardé en el fondo de todas las gavetas que había vaciado después de ti.
Y recorrí la angustia:
Toda hablada,
Toda deshecha ya,
Toda masticada por las bocas impuras de la gente
Que me veían convertida en un monstruo,
En llaga,
En unos pies lacerados por el calor del frío.
Mutiladas las manos de una madre en espera.

Yo no busqué preguntas.
Yo me creí las respuestas que no me dabas más que con los oídos.
Y teníamos, entre los dos, un espacio pequeño para criar mariposas.
Que se morían,
Sí,
Todos los viernes.
Pero allí nacían de nuevo las alitas débiles,
Y tú las arrullabas entre los dedos.
Y me pedías que las besara con las pestañas para que me volverían a aletear en el vientre.

Siempre nacían pares nuevos.
Y yo te volvía a creer la mirada.
A guardar el silencio para no herirte la boca con cosas,
Que yo sé,
Tú no querías decir.
Porque lastimarían.
Porque me harían granizo el tiempo.
Y todo lo que te di en invierno.
Que no fue mucho,
Sino un millón de mariposas hoy muertas.

1 comment:

  1. Ay!!!,las mujeres siempre llevando a lo mas sutil cosas que son tan fuertes, me gusto mucho el final, esta para pintarlo...;)

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